martes, 4 de diciembre de 2007
Atar vs Hombre de Smog
Ese era su destino. Nació en el barrio de Tepito y creció bajo los golpes de su padre alcohólico y el abandono de su madre. La Ciudad de México se encargó de forjar su mal carácter, siempre parece estar de mal humor y es evitado por todos aquellos que lo rodean. Escapó de su casa a los diez años, dedicándose a sobrevivir en las crueles calles de la gran ciudad, pero su vida tomó un curso diferente al que tomaría el de cualquier otro niño de la calle. Sin encontrar un lugar donde vivir y sin tener cerca familiar o amigo alguno, comenzó a vivir en las coladeras junto a las ratas citadinas. Se conformaba con comer lo que encontrase mas un día se dio cuenta que, al convivir tanto tiempo con aquellos animales, había aprendido a comportarse como ellas. Y no solamente había adquirido ciertas habilidades sino inclusive algunas de sus características. Cruzando la calle, una ocasión se percató de su inigualable cualidad para esquivar obstáculos por la asombrosa rapidez con la que su cuerpo reaccionaba. Además, sus dientes se habían desarrollado con la capacidad de morder cualquier cosa, inclusive los metales más duros. Átar, como el mismo había decidido nombrarse, veía las injusticias que sucedían día a día en las calles de la capital y no soportaba ver a otros niños en el destino que a él le había tocado, así que decidió que esos niños serían su motivación para defender la ciudad de las manos de los villanos que la acechan. Hoy lucha por todos aquellos que necesitan su ayuda, la mayoría de las veces causada por su némesis el Hombre de Smog. Su archienemigo es hijo de un chofer de pesero que no tuvo la culpa de crear alquel monstruo; la violación de un maestro en la escuela lo llevó a la venganza contra quien se ponga frente a él. Gracias a su capacidad de invisibilidad, este repudiante personajes logra escabullirse de la justicia. Tanto Átar como el Hombre de Smog tienen increíbles superpoderes que les dan la posibilidad de luchar en la sobrepoblada Ciudad de México, sin emabrgo, ambos tienen debilidades: el sonido del cristal que le hace recordar el alcoholismo de su padre (Átar) y la oscuridad que le recuerda la violación que sufrió, el momento más oscuro de su vida (el Hombre de Smog).
