lunes, 15 de octubre de 2007
la tele de mi vida
Aunque nunca he sido una persona que ve exageradamente la tele, no puedo negar que hay algunos programas que me fascinan y destacan en mi vida. Cuando era más chica nunca me perdí un solo programa de Art Attack (e inclusive si hoy me encuentro uno, no puedo dejarlo pasar). Programas como este cabrían en un género diferente a cualquier otro pues son educativos y para NIÑOS pero también divertidos. Generalmente, tienen ciertos estándares que seguir entre los que se encuentran el tener un conductor amigable que hable con un lenguaje para niños y les agrade a estos. Además, las actividades que a realizar son fáciles y accesibles para un pequeño, durando pocos minutos para captar la mayor atención posible de su público de corta edad a quien va dirigido. Así mismo, se encuentran personajes alternos al conductor para hacer dinámico el programa; en el caso de Art Attack existen unas estatuas, que se supone pertenecen a un museo, y cuentan chistes. Por otro último, la sección que más me gustaba era cuando otra persona creaba grandes “obras de arte” con objetos de la vida cotidiana sobre enormes extensiones de pasto, paja u otros materiales. Esta sección es importante pues llama la atención a chicos y grandes, siendo un elemento del programa que se repite cada capítulo y genera expectación. Existen programas parecidos a este, o que quisieran parecerse, como “Cositas” una mujer que fue una figura en la infancia de muchos de nosotros.
Aun cuando me cuesta aceptarlo, soy admiradora de los programas de concursos. Estos siempre consisten en que una persona o un equipo alcance una meta superando algunos obstáculos que se les ponen, pero siguiendo ciertas normas. La mayoría de las veces tienen un conductor que le agrada a la gente o, en algunas excepciones como los programas de concurso “intelectuales”, alguien que parece tener muchos conocimientos. En estos programas siempre están presentes tres elementos fundamentales que son el azar, la estrategia y los méritos. Según la medida en la que estos estén presentes, el, programa se puede clasificar de distintas maneras. Me gustaría destacar algunos de estos programas que han pertenecido a mi cultura mediática como “Atínale al precio”, “Cien mexicanos dijeron” y “El rival más débil”. Los dos primeros conducidos por Marco Antonio Regil, lograron tener grandes niveles de rating en la televisión mexicana; nadie puede olvidar el “un aaaaauuuuto” del carismático conductor quien se convirtió en toda una figura debido a sus programas. Lo que me parece muy interesante de los tres programas es cómo envuelven al público pues uno trata de contestar y “ayudarle” al concursante siendo uno más del programa. Me parece importante mencionar que, loa ahora frecuentes reality shows, también pueden entrar en esta categoría de concurso, sobre todo los que incluyen el demostrar algún talento como “Cantando por un sueño”.
Por último, quiero mencionar un programa que siempre ha llamado mucho mi atención. “Changing rooms” (Mi casa, tu casa) es una producción de People and Arts que consiste en dos parejas que intercambian una habitación de sus respectivas casas para que sea remodelada por la otra pareja. Tienen un límite de tiempo y cierto presupuesto, además de la asesoría de un decorador profesional. Este programa podría ser una especie de reality show, sin embargo es en otro contexto del que normalmente se presenta. No trata de adentrarse en la vida de los concursantes, no se graba todo el tiempo y no hay jueces o testigos que corroboren lo que sucede. Las características que sí tiene como reality show es la presencia de un conductor que funge como moderador y explica las reglas a los participantes. Estos participantes no concursan por ningún premio y ellos mismos son sus propios jueces pues deciden si les gusta o no el trabajo realizado por la otra pareja. Creo que este formato de programa es muy bueno pues entretiene mucho al público y necesita un muy pequeño presupuesto, además de que fomenta la creatividad.

Aunque este sí es totalmente un programa de concurso, me gustaría mencionar uno de mis programas favoritos: “On the lot”. En este participan varias personas que buscan ser reales directores de cine y tienen como premio el dirigir una película con Steven Spilberg. Basta mostrar uno de sus cortos para entender la calidad del programa.
Aun cuando me cuesta aceptarlo, soy admiradora de los programas de concursos. Estos siempre consisten en que una persona o un equipo alcance una meta superando algunos obstáculos que se les ponen, pero siguiendo ciertas normas. La mayoría de las veces tienen un conductor que le agrada a la gente o, en algunas excepciones como los programas de concurso “intelectuales”, alguien que parece tener muchos conocimientos. En estos programas siempre están presentes tres elementos fundamentales que son el azar, la estrategia y los méritos. Según la medida en la que estos estén presentes, el, programa se puede clasificar de distintas maneras. Me gustaría destacar algunos de estos programas que han pertenecido a mi cultura mediática como “Atínale al precio”, “Cien mexicanos dijeron” y “El rival más débil”. Los dos primeros conducidos por Marco Antonio Regil, lograron tener grandes niveles de rating en la televisión mexicana; nadie puede olvidar el “un aaaaauuuuto” del carismático conductor quien se convirtió en toda una figura debido a sus programas. Lo que me parece muy interesante de los tres programas es cómo envuelven al público pues uno trata de contestar y “ayudarle” al concursante siendo uno más del programa. Me parece importante mencionar que, loa ahora frecuentes reality shows, también pueden entrar en esta categoría de concurso, sobre todo los que incluyen el demostrar algún talento como “Cantando por un sueño”.
Por último, quiero mencionar un programa que siempre ha llamado mucho mi atención. “Changing rooms” (Mi casa, tu casa) es una producción de People and Arts que consiste en dos parejas que intercambian una habitación de sus respectivas casas para que sea remodelada por la otra pareja. Tienen un límite de tiempo y cierto presupuesto, además de la asesoría de un decorador profesional. Este programa podría ser una especie de reality show, sin embargo es en otro contexto del que normalmente se presenta. No trata de adentrarse en la vida de los concursantes, no se graba todo el tiempo y no hay jueces o testigos que corroboren lo que sucede. Las características que sí tiene como reality show es la presencia de un conductor que funge como moderador y explica las reglas a los participantes. Estos participantes no concursan por ningún premio y ellos mismos son sus propios jueces pues deciden si les gusta o no el trabajo realizado por la otra pareja. Creo que este formato de programa es muy bueno pues entretiene mucho al público y necesita un muy pequeño presupuesto, además de que fomenta la creatividad.
Aunque este sí es totalmente un programa de concurso, me gustaría mencionar uno de mis programas favoritos: “On the lot”. En este participan varias personas que buscan ser reales directores de cine y tienen como premio el dirigir una película con Steven Spilberg. Basta mostrar uno de sus cortos para entender la calidad del programa.
deportistas consumistas
¿Cómo se da la vinculación entre el deporte y la sociedad de consumo actual?
Basta prender la televisión un domingo en la tarde para ver el torneo Comex, que no tiene nada que ver con pintura pero todos sabemos que los partidos pueden ser buenos. En el medio tiempo salen enormes cosas del centro de la cancha, simulando que esta se abre y se apovecha para la publicidad, además de que, en los 45 minutos de cada tiempo, vemos continuamente pequeños anuncios que aparecen debajo de la pantalla. Sin embargo, la publicidad no queda en el futbol solamente, sino que vemos deportes que practicamente están hechos para poder tener anunciantes mientras se ve el partido, como el fútbol americano. Grandes empresas planean su etrategia de mercado al Superbowl pues es el evento mediático con el mayor rating del año. Así mismo, podemos mencionar otros famosos patrocinadores como Telcel en el abierto mexicano de tennis o Red Bull, dueño del equipo de futbol New York Red Bulls. La lista podría ser inmensa pues los deportes son eventos que mucha gente sigue y, por lo tanto, conviene anunciarse en ellos.
Por otro lado, tenemos la relación entre los deportes y la moda, un vínculo estrecho que podemos ver no sólo en cómo es el uniforme de los deportistas sino cómo influyen estos en el público. Un clarísimo ejemplo son las pulseras amarillas que Lance Amstrong trajo a la moda haciendo que muchas personas compraran esos plásticos inclusive al doble de precio, más por estar a la moda que por ayudar en la lucha contra el cáncer. No podemos dejar de mencionar las camisetas de los jugadores de futbol que siempre están de moda, según el modelo del año; de hecho, uno de los mejores ingresos, si no es que el mejor, del equipo español Real Madrid, es la venta de prodcutos oficiales, desde camisetas hasta lápices e inclusive teniendo un restarante dentro del estadio y una serie de television. La gran mayoría de los deportes, para tener buena difusión, deben ser negocio y pocas veces hay mejores negocios que lograr que un producto sea la última moda.


Por último, es importante destacar los derechos de transmisión de los deportes vendidos a ciertas cadenas televisivas. Sky presume de tener todos los partidos de futbol en los mundiales, los partidos de la liga española y otros eventos deportivos. Con esto, el aumento de ventas es abrumador y, el futbol no corre ningún peligro. Sin embargo, es importante citar ejemplos como el boxeo en México, deporte que tenía una gran fuerza pero comenzó a ser comericalizado como Pago Por Evento. Debido a esto, el box perdió público y fuerza, llegando a su situación actual en la que tiene pocos seguidores. Por lo tanto, el comercializar los derechos de transmisión es un arma de doble filo pues, aunque obviamente da ganancias a quien tiene el derecho, también puede caer en los extremos.
Basta prender la televisión un domingo en la tarde para ver el torneo Comex, que no tiene nada que ver con pintura pero todos sabemos que los partidos pueden ser buenos. En el medio tiempo salen enormes cosas del centro de la cancha, simulando que esta se abre y se apovecha para la publicidad, además de que, en los 45 minutos de cada tiempo, vemos continuamente pequeños anuncios que aparecen debajo de la pantalla. Sin embargo, la publicidad no queda en el futbol solamente, sino que vemos deportes que practicamente están hechos para poder tener anunciantes mientras se ve el partido, como el fútbol americano. Grandes empresas planean su etrategia de mercado al Superbowl pues es el evento mediático con el mayor rating del año. Así mismo, podemos mencionar otros famosos patrocinadores como Telcel en el abierto mexicano de tennis o Red Bull, dueño del equipo de futbol New York Red Bulls. La lista podría ser inmensa pues los deportes son eventos que mucha gente sigue y, por lo tanto, conviene anunciarse en ellos.
Por otro lado, tenemos la relación entre los deportes y la moda, un vínculo estrecho que podemos ver no sólo en cómo es el uniforme de los deportistas sino cómo influyen estos en el público. Un clarísimo ejemplo son las pulseras amarillas que Lance Amstrong trajo a la moda haciendo que muchas personas compraran esos plásticos inclusive al doble de precio, más por estar a la moda que por ayudar en la lucha contra el cáncer. No podemos dejar de mencionar las camisetas de los jugadores de futbol que siempre están de moda, según el modelo del año; de hecho, uno de los mejores ingresos, si no es que el mejor, del equipo español Real Madrid, es la venta de prodcutos oficiales, desde camisetas hasta lápices e inclusive teniendo un restarante dentro del estadio y una serie de television. La gran mayoría de los deportes, para tener buena difusión, deben ser negocio y pocas veces hay mejores negocios que lograr que un producto sea la última moda.
Por último, es importante destacar los derechos de transmisión de los deportes vendidos a ciertas cadenas televisivas. Sky presume de tener todos los partidos de futbol en los mundiales, los partidos de la liga española y otros eventos deportivos. Con esto, el aumento de ventas es abrumador y, el futbol no corre ningún peligro. Sin embargo, es importante citar ejemplos como el boxeo en México, deporte que tenía una gran fuerza pero comenzó a ser comericalizado como Pago Por Evento. Debido a esto, el box perdió público y fuerza, llegando a su situación actual en la que tiene pocos seguidores. Por lo tanto, el comercializar los derechos de transmisión es un arma de doble filo pues, aunque obviamente da ganancias a quien tiene el derecho, también puede caer en los extremos.
Su poder: jugar bonito
Héroes deportivos
Existen héroes como Superman o Spiderman a los que todos quisiéramos parecernos de vez en cuando, sin embargo, esos son poderes a los que nadie puede acceder. Pero no todo en la vida son superpoderes, para la gran mayoría de la gente también esta el jugar futbol y parece que algunos lo hacen con magia, como el ahora héroe RONALDINHO. De origen brasileño y no de una clase social alta, crece rodeado por el futbol, no sólo por vivir en un pais futbolero de tradición sino por su hermano y su padpá, quien murió cuando él estaba chico. (en la foto, Ronaldinho con su mamá).

Lo que hace a este jugador del Barça diferente a cualquier otro, no es precisamente su belleza sino su calidad de futbolista y de ser humano. Además de crear magia con los pies, este brasileño nunca deja de sonreir contagiando ese gesto a cualquiera que lo ve. Él mismo dijo: "Soy un feo simpático que con el tiempo acaba siendo guapo. En el conjunto, al final, parezco guapo". Por otro lado, Ronaldinho siempre ha mostrado una imagen de ser un hombre al que no le importa en gran medida el medio artístico o el dinero, jugando en el Barça, por ejemplo, y siendo patrocinado gratuitamente por UNICEF. Aunque es representante de improtantes marcas como Nike, este jugador ha sabido manejar su vida privada y ser un grandioso y responsable ejemplo para todos los seguidores del futbol.
En cuanto al fin de su vida deportiva no se pude hablar, pues, aunque es cierto que ya no está en la cumbre de su carrera, todavía sigue jugando y haciéndolo muy bien. Yo creo que su vida deportiva se terminará por la edad y no por el uso de drogas como muchos otros jugadores, sin emabrgo, siempre será un héroe y un ejemplo a seguir para todos.
Existen héroes como Superman o Spiderman a los que todos quisiéramos parecernos de vez en cuando, sin embargo, esos son poderes a los que nadie puede acceder. Pero no todo en la vida son superpoderes, para la gran mayoría de la gente también esta el jugar futbol y parece que algunos lo hacen con magia, como el ahora héroe RONALDINHO. De origen brasileño y no de una clase social alta, crece rodeado por el futbol, no sólo por vivir en un pais futbolero de tradición sino por su hermano y su padpá, quien murió cuando él estaba chico. (en la foto, Ronaldinho con su mamá).
Lo que hace a este jugador del Barça diferente a cualquier otro, no es precisamente su belleza sino su calidad de futbolista y de ser humano. Además de crear magia con los pies, este brasileño nunca deja de sonreir contagiando ese gesto a cualquiera que lo ve. Él mismo dijo: "Soy un feo simpático que con el tiempo acaba siendo guapo. En el conjunto, al final, parezco guapo". Por otro lado, Ronaldinho siempre ha mostrado una imagen de ser un hombre al que no le importa en gran medida el medio artístico o el dinero, jugando en el Barça, por ejemplo, y siendo patrocinado gratuitamente por UNICEF. Aunque es representante de improtantes marcas como Nike, este jugador ha sabido manejar su vida privada y ser un grandioso y responsable ejemplo para todos los seguidores del futbol.
En cuanto al fin de su vida deportiva no se pude hablar, pues, aunque es cierto que ya no está en la cumbre de su carrera, todavía sigue jugando y haciéndolo muy bien. Yo creo que su vida deportiva se terminará por la edad y no por el uso de drogas como muchos otros jugadores, sin emabrgo, siempre será un héroe y un ejemplo a seguir para todos.
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